Y con el golpe seco característico de los libros gigantes al cerrarse, doy fin al periplo iniciado con "La estrella de Pandora" y culminado magistralmente con "Judas desencadenado". Se terminaron las aventuras del Segunda Oportunidad y su tripulación de nostálgicos. Me siento un poco triste por haber terminado con las casi 2000 páginas de especulación tecnológica, social y metafísica futurista.
¿Pero importa más el viaje que el llegar, no?
Gracias a Peter F. Hamilton por la aventuras vividas, que permanecerán en mi memoria espero que bastantes años y me han recordado la magia de la verdadera ciencia-ficción, densa y sin límites para la imaginación humana. Es ese toque esperanzador que no tienen los libros de fantasía, porque el escritor de ciencia-ficción mira en su interior y al futuro al mismo tiempo. Ese aire a Fredric Brown. Ojalá nosotros, nuestra sociedad de aquí y ahora, llegue alguna vez a algo parecido a las conclusiones a las que llegan personajes tan inolvidables que iniciaron sus viajes por separado para fundirse en una cuidada y maravillosa conclusión.
Gracias por los sueños.
Y esta tarde a comprar "Danza de dragones". Menos mal que ya me empecé a poner moreno en primavera.